jueves, 27 de marzo de 2014

Bella

Toc, toc, toc, toc. Ama el sonido de sus tacones, que anuncian su llegada a donde vaya, como una corte personal. Se siente como una dama de alta cuna del medievo, anunciada por trompetas, pues si bien sus súbditos no se arrodillan, si agachan la cabeza esperando pasar desapercibidos, y tartamudean al hablar con ella. Temen por sus puestos, por sus carreras y sus futuros, que ella tiene en sus manos, literalmente, en las carpetas almacenadas en la tablet que sostienen. Sus pasos son seguros, su pulso no tiembla cuando se trata de dirigir la empresa. Es estricta y despiadada. Ellos lo saben, y la temen, ella disfruta.
Sus padres la llamaron Bella. Querían que lo fuese por dentro, pero solo lo es por fuera.

sábado, 8 de marzo de 2014

No temo a la oscuridad, papá, yo soy el monstruo que todos temen encontrar.


Los monstruos no nos escondemos debajo de las camas, os llevamos a ellas. No tenemos ojos amarilos, sino ojos muy bonitos en miradas profundas. No tenemos garras, nuestras manos son cuidadas. Los monstrous sabemos dar abrazos y fingir la más sincera sonrisa.
Pero somos seres fríos, por dentro, donde nadie nos ve. Desde donde robamos el calor a las personas como tú, que nos alimentan. Cogemos lo que queremos, abandonamos vuestros restos. No devoramos los cuerpos de nuestras víctimas, nos sacian las almas, los sentimientos, las cosas que nos quedamos. Nos divertimos jugando a ser los amos del suelo que pisamos, y la gente que tocamos.
Pero no nos ves, porque somos como tú, o lo aparentamos.

sábado, 1 de marzo de 2014

La muerte de un personaje

-¿Qué es esto?-musitó mientras buscaba desesperadamente una salida.
Ella se limitó a observar atenta cómo el círculo de fuego se estrechaba cada vez más alrededor de su creador.
-El viento no debía soplar hoy, lo prometió- decía desesperado en un vano intento de solucionar la situación.
-El viento es mi amigo como el fuego es el tuyo. Te hizo una promesa que no pensaba cumplir. Y ahora vas a morir en el calor de tu máximo aliado: esta noche has convocado a tu muerte.